Glosario de términos
Actualmente hay 34 nombres en este directorio que comienzan con la letra A.
A
Abad:
Es el Superior de una Congregación Monástica o de un Monasterio. Puede ser Mitrado, asemejándose a un Obispo pero sin todas sus potestades.
Absolución sacramental:
Acto por el cual el sacerdote perdona los pecados en nombre de Dios. En el Sacramento de la Penitencia o Reconciliación dice, después de escuchar la confesión del penitente: "Yo te absuelvo de todos tus pecados, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén" (Véase también Confesión)
Aclamación:
Expresión breve, normalmente jubilosa, que profiere la asamblea en determinados momentos de la celebración. Viene de "clamar", gritar. Son aclamaciones, por ejemplo: Amén, Aleluya, Demos gracias a Dios, Te alabamos Señor, Gloria a Ti, Señor Jesús.
Acólito:
Ministro no ordenado (Véase Ministerios). El acólito ayuda al Presbítero (Véase Presbítero) y al Diácono (Véase Diácono) en el altar. Se le confía también la distribución de la Comunión cuando hace falta, ya en la Misa, ya fuera de ella, especialmente a los enfermos.
Administrador apostólico:
Un prelado que administra una Iglesia particular (diócesis), a veces en forma transitoria, mientras se designa al obispo titular.
Adviento:
Tiempo litúrgico, o parte del Año Litúrgico (Véase año Litúrgico) que dura más o menos cuatro semanas y que prepara a la celebración de la Navidad. También se llama Adviento a la preparación para el fin de los tiempos o escatología. Adviento significa llegada.
Agente evangelizador:
Expresión genérica para referirse a quienes tienen responsabilidades específicas en la acción pastoral de la Iglesia: Sacerdotes, diáconos, religiosos, y laicos con tareas de responsabilidad en la Evangelización.
Alba:
Vestidura (túnica) de lienzo blanco que se ponen los celebrantes, (obispos, sacerdotes, diáconos y ministros) sobre el hábito y el amito, para celebrar una liturgia, y que le cubre todo el cuerpo. Significa la pureza ritual y el despojamiento de toda corrupción.
Aleluya:
(o Alleluya o Aleluia): Palabra hebrea que significa alabad y Yahvé, alaben al Señor. Es una exclamación de alabanza. En tiempos de penitencia, como la Cuaresma, no se utiliza.
Alma:
Los filósofos griegos nos enseñaron a distinguir en el ser humano el cuerpo y el alma. El alma no es una parte del cuerpo, sino lo que hace que el cuerpo sea uno, vivo e inteligente. Es el principio vital del hombre.
Altar:
Piedra o mesa en la que antiguamente se ofrecían sacrificios u otras ofrendas a Dios. Hoy sólo se ofrece en el altar el sacrificio de la Santa Misa. Representa a Cristo, por eso se le saluda, inciensa, besa (ver Ara). Después del Concilio Vaticano II se prefiere hablar de mesa, más que de altar.
Ambón:
Lugar elevado (según el sentido etimológico) o al menos destacado, desde el cual se proclaman las lecturas, el salmo responsorial (Véase MISA - Partes), el Pregón Pascual, así como, facultativa, la Homilía (Véase Misa - Partes) y la Oración de los fieles (Véase Misa Partes).
Amén:
Palabra hebrea que ha pasado a todos los idiomas y significa de acuerdo, es cierto, así sea. Respondemos amén a la oración que alguien reza en voz alta, en nombre de nosotros, para afirmar que la hacemos realmente nuestra y deseamos que se realice lo que pedimos.
Amito:
Vestidura sagrada que usa (facultativamente) el sacerdote debajo del Alba (Véase Alba). Es un lienzo que protege el cuello y cae sobre los hombros y la espalda. Se sujeta con dos cintas que se entrelazan delante del pecho.
Año Litúrgico:
El orden que la Iglesia da a las celebraciones de los misterios de la fe, a lo largo del año. Son los llamados tiempos litúrgicos. El Año Litúrgico comienza cuatro semanas antes del 25 de Diciembre y está compuesto por los tiempos de: Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua y Tiempo Ordinario. Véase cada uno de estos tiempos.
Antiguo Testamento:
El conjunto de los libros de la Biblia redactados antes de Cristo. Corresponde a la antigua Alianza entre Dios y el pueblo de Israel. Son 47.
Apología:
Expresión escrita u oral de defensa o justificación. En las celebraciones existen en forma de oración.
Arcano:
Secreto. En la antigüedad cristiana estuvo vigente la disciplina del arcano, en virtud de la cual no se daban a conocer a los paganos aspectos o verdades de la fe que no estaban en condiciones de comprender (por ej., la Eucaristía) y a los neófitos se les iban revelando sólo progresivamente.
Arquidiócesis:
Es la diócesis que encabeza (o sea, la capital de) una provincia eclesiástica. Las arquidiócesis en Chile son Antofagasta, La Serena, Santiago, Concepción y Puerto Montt.
Arzobispo:
Es el obispo que preside una arquidiócesis. También se le puede llamar Metropolitano. Cuando un arzobispo pasa de una arquidiócesis a una diócesis, la Iglesia les mantiene el vocativo de arzobispo, el que se antepone al de obispo. Así fue el caso de monseñor Francisco de Borja Valenzuela, quien fue trasladado de Antofagasta a San Felipe, y se le llamaba el arzobispo-obispo de San Felipe.
Asunción:
Acción por la cual Dios hizo entrar en la vida eterna a la Virgen María, Madre de Jesús, cuando había llegado la hora de su muerte.
Ave María:
Principal oración que se dirige a la Virgen María. Consta, primero, de un saludo inspirado en el del Ángel Gabriel y en el de Santa Isabel y, en la segunda parte, de una súplica.